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Aceites macerados

Aceites macerados

Los aceites vegetales tienen virtudes propias, sobre todo, vienen cargaditos de antioxidantes, minerales y vitaminas. Sirven como vehículo para diluir los aceites esenciales, para usar directamente y para hacer macerados. Esta composición consiste en dejar que una planta haga chupchup durante un tiempo bañada en el aceite, soltando y compartiendo las propiedades. Es una solución muy suave pero no menos efectiva que en su tintura. Por ejemplo, podemos macerar Árnica y convertir un aceite de oliva en un fantástico remedio para los golpes, o macerar florecillas de Caléndula en aceite de girasol y obtener un aceite fantástico para el culito irritado de un bebé, o para después de tomar el sol. Si añadimos Hipérico obtendremos un macerado especial para dolores como la ciática o contracturas musculares. Vale la pena sumergirse en el mundo que nos ofrece la Mama Naturaleza para cuidar nuestro cuerpo y nuestra alma.



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